Aprende a desgasificar tus gaseosas

Aprende a desgasificar tus gaseosas

¿Te quedó una gaseosa demasiado gasificada o prefieres tomarla con menos burbujas? Hay varios trucos sencillos para acelerar la salida del dióxido de carbono y ajustar la bebida a tu gusto.

Métodos rápidos: una opción curiosa es introducir una esquina de una servilleta de papel limpia en el vaso. Su superficie porosa favorece la liberación del gas y puede generar espuma rápidamente. También puedes agregar un grano de arroz crudo, un trocito de azúcar o una pizca de sal. Eso sí, el azúcar y la sal pueden modificar ligeramente el sabor.

Métodos mecánicos: si la gaseosa está en una botella plástica, ciérrala, agítala durante unos segundos y abre la tapa muy lentamente para liberar el gas. Repite el proceso tres o cuatro veces. Otra alternativa es servirla en un vaso y revolverla enérgicamente con una cuchara durante un minuto.

Métodos pasivos: trasvasar la bebida varias veces, de un vaso a otro, también acelera la pérdida de gas gracias al movimiento y al contacto con el aire. Si no tienes apuro, sirve la gaseosa en un vaso de boca ancha y déjala reposar a temperatura ambiente durante un par de horas.

Ten presente que mientras más movimiento, superficie de contacto y temperatura tenga la bebida, más rápido perderá su gas.

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